Qué es la Neuroactivación

La Neuroactivación es la denominación técnica del cambio de paradigma mental, el cual es un fenómeno natural y colectivo que consiste en que a muchas personas se les está activando de manera espontánea, involuntaria y permanente el modo cognitivo espiritual (inconsciente) junto con sus propiedades y funciones, lo cual también les obliga a pasar por procesos de transformación muy intensos que hasta alcanzan a cambiar sus modos de vida. Es importante tener en cuenta que este fenómeno neuropsicológico no es cosa de unas pocas personas sino que abarca a la humanidad en general, por lo que se está gestando una cultura emergente que corresponde a las personas, empresas y diversas manifestaciones sociales que estén atravesando por el proceso de cambio de paradigma, y que por ello ya han alcanzado una frecuencia índigo o cristal, la cual debe verse reflejada en sus gustos, creencias, pensamientos, hábitos y modos de vida. El principal elemento que diferencia las manifestaciones de la Cultura Emergente, es que rigen sus acciones por principios del nuevo paradigma, y por lo general tienen algún tipo de diferencia o fricción con el sistema establecido y con las manifestaciones del viejo paradigma, como por ejemplo el acelere, la deshumanización y el caos social.
A lo largo de la historia de nuestra cultura, la Neuroactivación sólo se daba al interior de algunas personas representadas en los artistas, los locos, los espirituales, los sanadores y los genios o visionarios, pero en la actualidad este proceso de cambio psicológico se presenta de forma masiva. De las posibles causas que pueden estar generando un cambio cerebral y cognitivo de tan enorme magnitud, las que más se acercan son el cambio en la polaridad magnética de la Tierra y el cambio en nuestro ADN.
Para entender qué es y por qué se da el Proceso de Neuroactivación, resulta muy esclarecedor revisar cada uno de los factores que se conectan para generar este fenómeno colectivo de cambio neuropsicológico. Existen dos hemisferios cerebrales, que a nivel cognitivo, procesan la información que captan de la realidad a velocidades diferentes, el hemisferio izquierdo procesa a una velocidad de 40 bits de información por segundo, y el hemisferio derecho procesa a una velocidad de 1’000.000 a 10’000.000 de bits de información por segundo.
Esto quiere decir que el hemisferio izquierdo capta la realidad de una manera muy diferente al hemisferio derecho, o sea que la percepción cambia cuando la realidad se ve a través de la consciencia del hemisferio izquierdo (modo cognitivo consciente) o a través de la consciencia del hemisferio derecho (Modo Cognitivo Espiritual), dando como resultado dos tipos estructurales de percepción, dos maneras básicas de darse cuenta las cosas que pasan afuera y adentro; de esto se deduce que los dos hemisferios cerebrales corresponden a las dos maneras que existen para captar la realidad, por lo tanto la consciencia (el acto de darse cuenta) se divide en dos modos cognitivos básicos: El hemisferio izquierdo corresponde al Modo Cognitivo Físico (sistema nervioso consciente, estado de vigilia, lógica, razón) y el hemisferio derecho corresponde al Modo Cognitivo Espiritual (sistema nervioso inconsciente, estados de trance o meditación profunda, conocimiento silencioso, percepción extrasensorial).
En los cerebros de las personas actuales, los dos hemisferios no funcionan de una manera equilibrada debido a que el hemisferio izquierdo es dominante sobre el derecho, ni tampoco funcionan de una manera integrada ya que la consciencia no llega a los dos hemisferios por igual, o sea que llega al hemisferio izquierdo pero no llega al hemisferio derecho, y por lo tanto no manejamos el Modo Cognitivo Espiritual ni tenemos acceso a sus habilidades, esto implica que de los dos modos cognitivos que tenemos sólo utilizamos uno, lo cual no significa que el hemisferio derecho se encuentre desactivado sino que simplemente la consciencia no llega a éste.
El modo cognitivo que no utilizamos (Modo Cognitivo Espiritual) se puede activar de cuatro maneras estructurales:
1. La Manera Voluntaria Momentánea corresponde a las metodologías psicoespirituales o tecnologías de lo sagrado.
2. La Manera Involuntaria Momentánea corresponde a las experiencias transpersonales espontáneas.
3. La Manera Voluntaria Permanente corresponde a los linajes o caminos espirituales.
4. La Manera Involuntaria Permanente corresponde a la Neuroactivación.
Si se conecta el hecho que la Tierra es una máquina electromagnética gigantesca que se encuentra en proceso de cambiar su polaridad, con el hecho que el electromagnetismo es una fuerza capaz de modificar el funcionamiento del cerebro humano, entonces lo más seguro es que esta nueva estructura del campo magnético terrestre esté afectando el cerebro a nivel colectivo, lo cual genera fenómenos sociales o psicopatologías colectivas, así como sucede con la Neuroactivación.
Si la estructura que tiene el funcionamiento del cerebro antes del cambio en el electromagnetismo terrestre, es con el hemisferio izquierdo dominante sobre el derecho, entonces lo más posible es que la nueva configuración electromagnética de la Tierra, pueda causar que el hemisferio izquierdo deje de ser el hemisferio dominante y así contribuir para que los dos hemisferios vuelvan a funcionar de manera integrada y equilibrada, lo cual es el principal objetivo de la Neuroactivación como mecanismo de autosanación del cerebro humano.

 

Autor
Juan David Silva Aguirre
culturaneuroactiva.com
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